Ví ayer el concierto Live 8 por TVE y... me gustó. Nunca he creído demasiado en las aventuras solidarias de Bob Geldof pero su constancia merece respeto. Aunque no hay que olvidar que el pionero fue George Harrison en 1971, cuando, a raíz de las inundaciones que asolaron Bangla Desh, promovió el concierto por Bangla Desh en el Madison Square Garden. Me gustó que el concierto fuera un acto simultáneo en varias ciudades del mundo, planteado como una llamada de atención al G8: "el mundo os está mirando". ¿Porqué una manifestación como movilización en la calle por la paz o contra el hambre es loable y porqué es dudoso un concierto global como movilización en los medios? Dejo la pregunta en el aire para que la resuelvan los consumidores de papel de fumar en grandes cantidades, usado para cogerse lo inasible.
Aunque hay que tener muy en cuenta las opiniones críticas de los bloggers africanos recogidas hace poco por Global Voices, entre las que se encuentra una afirmación tan sensata como esta:
"Sinceramente, lo que hace falta de verdad es animar al desarrollo de las INSTITUCIONES de la democracia y el libre mercado en Africa. Un llamamiento a respetar los resultados de las recientes elecciones en Etiopía tendría más sentido y relevancia en el mundo".
Porque uno de esos países empobrecidos, que no pobres, es, por ejemplo, Nigeria, uno de los primeros productores mundiales de... petróleo. Lo que Africa necesita son instituciones democráticas, estructuras operativas de comunicaciones y comercio y... librarse de los cleptócratas que la dirigen.
Yo disfruté con el concierto, y tuve mi regalo particular: un redescubrimiento en toda la regla de Pink Floyd, con una visión y audición impresionantes de Dave Gilmour y Roger Waters. Sólo puedo decir que suenan mucho mejor, más vivos y más contundentes ahora que antes. Antes no era fan del grupo, y ayer me hice. Qué cosas.
Nota psicodélica para redescubridores de Pink Floyd: a no perderse Obscured by clouds, la banda sonora de la película La Vallée (1971), de Barbet Schroeder, nada menos que la tercera del grupo después de More (1969) y Zabriskie Point (1970), un documental sobre la llegada por primera vez de unos exploradores occidentales a una aldea de Papúa Nueva Guinea. Aquí hay un breve clip de OBC.
Ahora me voy a gastar una pasta en volver a comprar la música de PF en CD (¿oyes, Teddy, ¡despierta!) porque Dave Gilmour me dejó ayer patidifuso.








Bienvenido al club de fans de PF, Gabriel. Yo también disfruté especialmente viendo a Waters y Gilmour juntos de nuevo (aunque el primero parecía bastante menos forzado que el segundo).
Mientras esperamos a que editen en DVD alguna de las giras recientes, permíteme dos recomendaciones audiovisuales:
Roger Waters In the flesh: http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/B00005U122/qid=1121155822/sr=8-3/ref=pd_bbs_ur_3/102-2495881-2200968?v=glance&s=dvd&n=507846
David Gilmour in concert: http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/B00006LI4S/qid=1121155881/sr=8-1/ref=pd_bbs_ur_1/102-2495881-2200968?v=glance&s=dvd&n=507846
Publicado por: Albert | 12/07/05 en 10:14