Este blog tiene la buena costumbre de celebrar los éxitos de sus amigos. Hace unos pocos días celebrábamos la concesión del premio de novela Olga Xirinacs a Júlia Costa, y ahora me alegro un montón porque nos han caído dos Goyas cerca.
El Goya al mejor cordometraje documental ha sido otorgado a Castañuela 70, el teatro prohibido, en el que participa nuestro amigo Antonio Piera. Y el Goya al mejor montaje lo ganó Bernat Vilaplana, ex alumno mío de la ESCAC.
Me alegro un montón por ellos y por mí, qué caramba, por gozar de su amistad.





Gracias por compartir nuestra alegría, Gabriel, aunque nos habría encantado, como bien sabes, que hubieras podido venir a disfrutarla en directo. Aprovechar el material grabado que iba generando la gestación del libro, y aportarle la visión angular, la perspectiva desde la que dicho maerial podría verse en la actualidad y desde la relativa ignorancia de aquellos hechos, de las cosas que nos pasaban bajo el franquismo, ha sido mérito exclusivo de la segunda generación. Ahí, la hija y el sobrino de Juan Margallo, Olga Margallo y Manuel Calvo, demostraron lucidez. En la manera de montar el material, demostraron ritmo y sensibilidad. Al presentar a competir a los Goya el resultado final de su trabajo, demostraron eficacia y confianza.
Es como para estar orgullosos de esa segunda generación, ¿no te parece?
Publicado por: Acteón | 02/02/07 en 9:25