La superestrella del pop en China, Wei Wei, ha rodado una parte de su último videoclip en el estadio del Futbol Club Barcelona. La segunda parte la grabará en Pekín, y en él participan varios futbolistas del Barça haciendo coros.
Wei Wei, que ha vendido más de 200 millones de discos, es considerada una mezcla de Madonna y Céline Dion, e interpretará la canción oficial de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
La música de Wei Wei no me desagrada, aunque mi lado hortera, que cultivo con fruición, me hace apasionarme por la música ambiental de los restaurantes chinos. Pero estoy a favor de todo lo que impulse el fútbol en su faceta de esperanto. Sí, hay violencia en el fútbol, pero es un medio universal de reconocimiento, que permite la conexión inmediata de la gente procedente de culturas más diversas.
Ese valor fue reconocido por el butanés Khyentse Norbu, lama y cineasta, cuando realizó su película The Cup, sobre un grupo de jóvenes monjes budistas que forman un equipo de fútbol con motivo del Mundial 98. Recuerdo, por cierto, que el día que se estrenó en Barcelona El pequeño Buda, de Bernardo Bertolucci, la fui a ver junto con un lama amigo, y en la escena en que aparecen los niños jugando al fútbol en el patio del monasterio, me dijo "Yo también jugué a fútbol de niño en ese patio". Los hombres que de niños han jugado a fútbol en los patios de los colegios de todo el mundo están destinados a ser hermanos.





El futbol canaliza violencia que sería mucho más virulenta sin él. En mi escuela, cuando no hay pelota, hay peleas. Cierto también que el futbol ha desbancado otros muchos juegos 'de chicos', pero eran, también, bastante brutales y violentos.
Publicado por: júlia | 30/05/07 en 21:57
Personalmente recomiendo a Eri Sugai, a la que llaman "la Enya japonesa". Descubrí su primer disco en un Borders norteamericano hace un par de años y desde entonces la tengo fija en mi página de Amazon para estar al tanto de sus novedades (sacó un segundo disco el año pasado).
Publicado por: Jaume | 30/05/07 en 22:58