La filial japonesa de Pepsico acaba de lanzar en aquel país Pepsi Ice Cucumber, un nuevo refresco de Pepsi Cola con sabor a pepino.
La distribución del producto será por tiempo limitado, para testar la acogida entre los consumidores.
La polarización de marcas entre Pepsi, Cola y Schweppes ha homogeneizado mucho el mercado, pero en España, a finales de los 50 y principios de los 60, existían refrescos más friquis que Pepsi Pepino:
Orange Crush, naranjada superdulce.
Trinaranjus, naranja con sabor natural, en un envase que imitaba una rama de naranjo, sustentado en la base por tres naranjitas que semejaban --perdón-- tres cojones.
Sinalco, un precursor del Bitter Kas.
Sandaru, naranja o limón, muy conseguido el sabor afrutado.
Zarzaparrilla 1001, protococacola aberrante.
¿Recordais más?





La Mirinda, que era la rival de Fanta producida desde Pepsi.
Servidor se dedicaba a recoger chapas de botella debajo de las mesas de los bares de la plaza de San Miguel (oficialmente conocida como "del Marqués de la Mina", en la Barceloneta, porque la oficial de San Miguel está detrás del ayuntamiento) para jugar luego a fútbol con ellas usando las rejas de alcantarillas como porterías. Orange Crush estaba entre mis chapas preferidas, porque era difícil de encontrar y porque la botella tenía una forma sinuosa muy sugerente. Pero las más habituales eran las de Estrella y las del botellín de vermut Cinzano.
Publicado por: Jaume | 14/06/07 en 0:21
Yo las chapas recogidas por el suelo me las ponía en los jerseys, con el corcho por detrás quedaban pegadas, como los 'escuts' que estuvieron de moda. El Orange Crush, el Trinaranjus y su botellita artística, toda una época. Sandaru, Sinalco, cuantos recuerdos!!! Por cierto, un Trinaranjus en la antigua feria de muestras con el sombrero del flan chino el Mandarí puesto, toda una imagen. En Barcelona ya bebíamos estas cosas 'modernas', pero en muchos pueblos aún bebían por aquel entonces els 'xarops' estilo francés, con agüita fresca i de colorines, cosa que me sorprendía mucho. Un tema importante eran las gasesosas, de marcas variables y diversas, que se podían mezclar con casi todo.
Publicado por: júlia | 14/06/07 en 7:25
Las chapas de la cerveza Damm, con su estrella de cinco puntas, hacía las veces de placa de sheriff al jugar a cowboys. Lo bueno es que antes de la guerra, la estrella de la marca era de color rojo, y a partir de 1939 cambió a blanco, por razones obvias. Aunque la estrella blanca de cinco puntas era el símbolo de las nuevas repúblicas americanas y de la revolución democrática, extraída de los símbolos del grado de compañero en masonería. Los independentistas catalanes la importaron a nuestro país, extraída de las banderas cubana y portorriqueña.
Es interesante ver el relanzamiento de la cerveza Moritz basado en una imagen corporativa retro, que recupera la tipografía de los años 50, usando como vehículos comerciales seats 600. Falta por ver si ese espíritu basta para nutrir una cuenta de resultados actual.
Publicado por: Gabriel Jaraba | 21/06/07 en 10:38
El triángulo azul cubano y catalán y el logo triangular clásico de ERC también son masónicos, ¿no?
Publicado por: Jaume | 21/06/07 en 18:42
Sí, representan el Delta Luminoso, la tríada que orienta al masón: Libertad, Igualdad, Fraternidad, o la tríada kantiana de lo verdadero, lo bueno y lo bello. Una concepción dinámica de la realidad integrada y la ética inherente (Kant) que previene respecto a una interpretación integrista de la ética y los valores espirituales, por su dinamicidad (tesis, antítesis, síntesis). Una expresión simbólica de la perspectiva moderna e ilustrada del concepto espiritual.
Publicado por: Gabriel Jaraba | 21/06/07 en 22:08
No se que fuentes ilustraron a Kant, pero la triada de lo bello, lo bueno y lo verdadero se remonta a los Vedas: "satyam, shivam, sundaram". Salutacions.
Publicado por: Lux | 22/06/07 en 20:12