Jeff Bezos, superjefe de Amazon, anunció ayer la salida del nuevo Kindle, el lector de libros electrónicos cuya primera fabricación acabó por agotarse. Y no sé si me gusta. Me gusta la tecnología aunque no soy un geek: tengo un portátil normalito, conservo mi iMac, mi teléfono es un Nokia también normal y uso un iPod Touch como reproductor de música, agenda electrónica y navegador. Soy un majara de la lectura, y cuando mi librero habitual me ve entrar por la cuenta da tres volteretas de contento pensando en la caja. Pero no me acbo de hacer a la idea de usar Kindle, a pesar de que, en teoría, permitiría añadir las ventajas de la tecnología de la información al placer de la lectura.
Me gusta hojear los libros, me gusta el papel, me encanta la encudaernación, y soy tan chiflado de la tipografía que tengo al gran Bodoni entre mis santos laicos. ¿Kindle me permitiría leer en mejores condiciones? Probablemente. ¿Por qué no me interesa... aún? No por ningún fetichismo del libro ni por prejuicios antitecnológicos, que si los tengo, son pro. ¿Entonces? En Sociedad Red recojo unas cuantas valoraciones.





Pues yo tengo el Sony Reader PRS-505, que compré a un precio razonable en eBay y que me gusta bastante: es muy cómodo de leer, no cansa nada la vista y es muy ligero. El único problema está en los archivos PDF con letra muy pequeña, que al importarlos resultan difíciles de leer y hay que entretenerse en agrandar el font, con la consiguiente pérdida de tiempo y, a veces, de paciencia. El Kindle, teóricamente, no es recomendable para el españolito medio porque las descargas sólo pueden ser desde Amazon USA y deben hacerse dentro de USA (salvo que hayan cambiado las condiciones con la nueva versión, cosa que desconozco).
Publicado por: Jaume | 11/02/09 en 2:37
Buenas tardes, Gabriel...
No sé qué decir sobre el kindle puesto que no he sostenido uno entre las manos. No obstante, también recuerdo cuando se nos intentó vender que el CD sonaba mejor que el vinilo, no obstante sus enormes limitaciones estéticas y la ruptura del arco narrativo de dos caras, cosa que el tiempo ha demostrado ser falsa.
Por lo menos esa es mi experiencia. Se escuchan mucho mejor mis vinilos de hace 50, 40, 30, 20 años que cualquier CD de hace 5 o 10.
La verdad, no voy a crucificar lo novedoso por el solo hecho de serlo, pero no voy a dejar de poner de manifiesto mi escepticismo.
Y ya se verá cuando alguien esté leyendo un texto a través del aparatejo, y éste
empiece a no leer correctamente algunos caracteres, o a borrar palabras, párrafos, capítulos por insuficiencia mnemónica.
Cabrá además preguntarse cómo serán los libros de Vonnegut, o Mark Haddon o Irvine Welsch (tan dado a dibujar formas con palabras, añadir dibujos e ilustraciones) en este nuevo formato.
Por supuesto, si alguien lo sabe ya sería interesante que compartiera su experiencia en este foro.
Saludos,
A-
Publicado por: Alberto | 17/02/09 en 15:04
Fue muy interesante una conversación que tuvieron en la SER con Carme Balcells, quien rompiendo con los tópicos sobre la edad demostró estar mucho más al día sobre libros electrónicos que los jóvenes del estudio. Ya se preparan e-books con la posibilidad de hacer anotaciones al margen con lápiz digital y supongo que el paso siguiente será la completa digitalización de la pantalla, como pasa con el iPhone. Otra enorme ventaja del e-book futuro será que incorpore hiperenlaces a páginas de Internet para quien desee ampliar información sobre un concepto, ver un vídeo o escuchar una canción. Las posibilidades multimedia de un e-book con capacidad hipertextual no tienen más límite que la imaginación.
Publicado por: Jaume | 18/02/09 en 16:33